En una conversación reciente con un amigo, empezamos a desentrañar esta cuestión: ¿qué falta en la experiencia de mentoría ahora que muchos de nosotros trabajamos completamente en remoto?
Muchos de nosotros hemos aprendido por ósmosis—captando consejos y técnicas solo con observar a nuestros gerentes y mentores en acción. De alguna manera, la mentoría informal sucedía constantemente solo por medio de la observación.
Por ejemplo, aprendí más sobre negociación al ver a otros negociar. Aprendí mucho sobre cómo se gestionaba una consultora simplemente por tener un escritorio cerca del equipo directivo. Ya te imaginas.
En la actualidad, en un mundo laboral mucho más virtual, esas oportunidades para absorber conocimientos de forma pasiva son mucho menos frecuentes. Incluso aquellas ocasiones en las que te cruzabas con tu mentor en el pasillo, ahora se han reducido a llamadas programadas por Zoom.
¿Cómo se ha adaptado la mentoría virtual al trabajo a distancia?
Algunos reemplazos para este tipo de aprendizaje o mentoría son obvios: puedes unirte a una comunidad profesional, un grupo mastermind o simplemente contratar a un coach. En The Digital Project Manager, ofrecemos las tres opciones, ¡y ha tenido un gran impacto para nuestros miembros que se enfrentan por primera vez a situaciones laborales virtuales!
Pero también existe, quizá, una cierta ventaja en la mentoría virtual dentro de tu propia organización. Te ayuda a alinearte con oportunidades de crecimiento realistas teniendo en cuenta los matices y la política interna específica de tu empresa.
Lo mismo sucede al revés: como mentor virtual, puedes retener y desarrollar al mejor talento si creas oportunidades de aprendizaje y participación adecuadas en un contexto virtual.
Así que, tanto si eres mentor como si eres mentee, quizá sea tiempo de revisar tu programa de mentoría virtual. Sí, las sesiones directas de mentoría virtual por videoconferencia siguen siendo útiles. Pero también te animo a explorar esta pregunta: “¿Cómo podemos replicar el aspecto de ‘aprender al presenciar’ en la mentoría virtual?”
Sin pretender tener todas las respuestas, aquí tienes algunas buenas prácticas y tácticas de mentoría virtual que deberías considerar:
1. Crea experiencias deliberadas de observación (y normalízalas)
Probablemente no puedas añadir a una persona extra a una reunión confidencial de Microsoft Teams, pero cuando la situación no sea delicada, tómate el tiempo para invitar a tu mentee a alguna reunión o presentación virtual. Preséntalo, para que los asistentes tengan claro por qué está allí.
2. Convierte las notas de reuniones en oportunidades de aprendizaje
Si no puedes hacer que tu mentee o mentor asista a una reunión, y de todas formas tomas notas, utiliza esas notas como base para dar coaching o pedir consejo. Los escenarios concretos generan mejores oportunidades de aprendizaje que los temas genéricos y vagos.
3. Aumenta la frecuencia de las reuniones entre mentor y mentee
El trabajo virtual puede difuminar las fronteras entre la vida personal y laboral. A veces, lo más valioso para el mentee es un momento para hacer una pausa y reflexionar sobre el panorama general. ¡Puede haber beneficios en tener estos espacios más a menudo, incluso si son más cortos!
¿Qué hacer a continuación?
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