Lo ves todo el tiempo: líderes empresariales enfatizando la necesidad crítica de que su organización se vuelva ágil. Inspirados al ver a otras empresas que confían en la agilidad, la implementan y cosechan los beneficios de hacerlo, contratan coaches ágiles, consultores de procesos y más para "transformar" su organización.
Sin embargo, cuando estos coaches y consultores se van, la organización ve poca o ninguna mejora a largo plazo. ¿Por qué ocurre esto?
He visto que generalmente se reduce a una razón simple: la falta de confianza en la agilidad.
La palabra "ágil" trae consigo mucho equipaje. Lo que comenzó hace más de dos décadas como un simple manifiesto ágil y sus principios ágiles básicos se ha expandido hasta convertirse en una industria de procesos, certificaciones y peligrosos niveles de burocracia organizacional.
¿Cómo pueden las organizaciones generar confianza en la agilidad?
Las personas ejecutivas que buscan transformar su organización tienen a su disposición un catálogo de procesos para "marcar la casilla" de agilidad. En realidad, esto solo equivale a propiciar la comodidad de un control directivo continuo y excesivo durante todo el proceso.
Para lograr una verdadera transformación, las organizaciones deben hacer el trabajo duro de cambiar su cultura empresarial y cultivar la confianza en la metodología ágil y la colaboración en toda la organización. Es un proceso lento y difícil; puede tomar meses o incluso años.
Requiere que la organización, y especialmente el liderazgo, se sienta cómoda con una cantidad saludable de ambigüedad intencional, lo cual fomenta la cultura duradera necesaria para lograr resultados extraordinarios.
Aquí tienes tres ejercicios que puedes empezar a practicar hoy en tu organización para cultivar la confianza en los flujos de trabajo de proyectos ágiles y en las nuevas formas de trabajar.
1. Realiza retrospectivas regularmente
Ya seas una persona ejecutiva o desarrolladora en un pequeño equipo de proyecto, puedes dar un ejemplo positivo organizando una retrospectiva de equipo. Comienza en pequeño; una reunión tipo mesa redonda de 30 minutos sobre lo que ha salido bien últimamente, lo que se ha aprendido y cualquier idea que tenga el equipo para mejorar, empezará a fortalecer la confianza de forma positiva.
2. Reconoce las emociones del cambio
Una buena idea es empezar las reuniones haciendo un breve ejercicio con la rueda de las emociones. Reconocer que todas y todos somos humanos, con emociones y complejidad, ha sido una herramienta invaluable para establecer rápidamente la confianza y despejar el ambiente, para que un equipo ágil se enfoque en resolver problemas.
3. Da prioridad al acompañamiento individual
Las personas son el mayor recurso para el crecimiento de tu empresa y deben recibir la inversión adecuada. Nada es más poderoso que sesiones regulares uno a uno que se enfoquen en preguntas significativas que promuevan el crecimiento transformacional.
¿Qué sigue?
Si tu organización ya está en camino de generar confianza en la agilidad, es posible que tú, como gestor o gestora de proyectos, tengas dificultades para adaptarte. Aquí te mostramos cómo puedes realizar la transición.
Es fácil enfocarse en los aspectos tangibles, como los procesos ágiles y las herramientas ágiles. Es un reto, pero mucho más gratificante, centrarte en empoderar a las personas de tu organización mediante la confianza. A su vez, son las personas quienes hacen que los equipos ágiles sean verdaderamente excepcionales.
¿Otra manera de aumentar la confianza? Asegúrate de aprender más sobre lo que hacen tus equipos cada día.
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